No tienes que representar nada
En la práctica no existe la tarea de ser emocional, extático o «abierto».
No necesitas gritar, llorar, saltar ni entrar deliberadamente en estados poco habituales.
Si hoy tu cuerpo quiere moverse de forma activa, ese es un proceso.
Si quiere moverse muy lentamente, es otro.
Si aparece resistencia, también forma parte de la exploración.
Lo importante no es la intensidad de la expresión externa, sino la honestidad del contacto contigo mismo.
